Bogotá, D.C. (MADS). Con la ampliación de la laguna del Otún en Risaralda y la declaratoria del humedal de la laguna de El Sonso se crean dos nuevos humedales de importancia Internacional en Colombia. Estos dos nuevos humedales Ramsar se suman a otros seis con los que ya cuenta el país.

“Esto lo hacemos para ampliar las áreas de conservación y uso sostenible de los ecosistemas de humedal, que además son una gran contribución de Colombia a nivel mundial”, explicó el viceministro de Ambiente Carlos Alberto Botero López y reveló que con la inclusión de los pantanos al área de la Laguna del Otún, el humedal se ampliará de 6.578 a 167.452,9 hectáreas.

En esta área hay diferentes afluentes hídricos que contribuyen a ríos que abastecen acueductos municipales como el complejo de la cuenca alta del rio Quindío, desde donde se garantiza el suministro de agua para aproximadamente 300.000 habitantes, quienes representan el 56% de la población de Salento, Armenia, Circasia y La Tebaida.

Además, está la red hídrica de la cuenca alta de los ríos Coello, Totare y Recio, que surte de agua a 1.313.851 habitantes de las zonas urbanas y rurales de diferentes municipios del Tolima, los cuales representan el 95 % de la población del departamento. Está también el complejo de humedales de las cuencas de los ríos Otún (Agrado-Berlín), que abastece a aproximadamente 373.911 habitantes de los municipios de Pereira, Dosquebradas, Santa Rosa de Cabal y Marsella.

La zona cobija también la cuenca del río Claro, que hace parte fundamental de la cuenca del río Chinchiná, donde se concentra el 50% de la población del departamento de Caldas y la producción industrial y agropecuaria, principalmente cafetera, de los municipios de Manizales, Villamaría, Chinchiná, Neira y Palestina, generando el 70% del PIB del departamento.

Por último, está la microcuenca del río Azufrado, que posee una extensión
del 1086.2 hectáreas y tributa al río Lagunilla con un caudal aproximado de 1.36 m3/seg.

En esta zona del complejo de humedal propuesto hay, además, una gran riqueza de flora y fauna representada en 253 especies de aves, de las cuales 53 se encuentran dentro de alguna categoría de amenaza; 371 especies de plantas y 54 especies de mamíferos.

Este esfuerzo, que se realiza desde el 2012 y en el que han participado la CRQ, Cortolima, Parques Nacionales, WWF, la Carder, Corpocaldas y la ANM, está en su último trámite ante el organismo internacional.