#rusia2018noticiasrecientesregionales

Croacia festejó en los penales y avanzó a cuartos de final

El seleccionado croata se impuso luego de cuatro minutos iniciales intensos y de 116′ restantes de un partido aburrido, en el que sçolo resaltó la atajada de Schmeichel al penal de Modric para evitar la caída en el tiempo extra.Croacia y Dinamarca disputaron 120 minutos y una tanda de penales en el Nizhny Novgorod Stadium para darle máxima emotividad a su choque de octavos de final. Luego del 1-1 en los 90′ y en el suplementario, los arqueros destacaron pero fue más efectiva la versión de Danijel Subasic para llevar a su equipo a los cuartos de final del Mundial de Rusia. En la próxima ronda lo espera el anfitrión.

El histrionismo que tuvo el partido se acumuló durante los tres minutos y medio iniciales, en los que ambos seleccionados protagonizaron un golpe por golpe. El centro al área provocó que el balón se perdiera dentro del tumulto y, allí, Thomas Delaney se la sirvió al compañero que estaba casi a su lado, Mathias Jorgensen, para que éste rematara de zurda y defectuoso. De todas maneras, alcanzó para superar el esfuerzo de Subasic.

Inmediatamente, Sime Vrsaljko apareció por derecha para enviar la pelota al área y, con un disparo de pique al piso, Mario Mandzukic celebró el empate.

El encuentro fue de más a menos. Se apagó a medida que corrieron los minutos y, llamativamente, los daneses mostraron una iniciativa superior a la de su rival.

Luka Modric intentó hacerse cargo de la conducción, aunque sin profundidad; Ivan Rakitic fue el hombre con presencia en el mediocampo pero lidió con Andreas Christensen y el propio Christian Eriksen, éste último quien tampoco apareció en su plenitud.

Los de Age Hareide no fueron capaces de aproximarse al área con sumo riesgo, pero sí lucieron más enteros en lo físico y con mayor ambición; la Croacia que impactó durante la fase de grupos careció de ideas y no registró acciones de peligro, aún con el despliegue de Ante Rebic, el más inquieto en el ataque.

El aburrimiento se apoderó del encuentro, no hubo destellos ni amenazas serias y es por eso que el marcador no se movió: llegaron al alargue, en el cual no sucedió prácticamente nada salvo el ingreso de Pione Sisto, para aportarle energía al juego, y una jugada de desequilibrio que pudo haber asegurado el triunfo croata en el tiempo extra.

Una genial asistencia de Modric dejó a Rebic en la carrera hacia la posición de Kasper Schmeichel, lo eludió y, cuando quiso frenarla para empujar al arco vacío, Jorgensen (el autor de la apertura) lo derribó y forzó el penal. Lo increíble: el árbitro argentino, Néstor Pitana, le mostró la tarjeta amarilla.

Con seis minutos por jugar en el reloj, Modric se hizo cargo del balón desde los 12 pasos, ejecutó a la izquierda y el portero danés estaba allí para detener su remate y devolverle el alma a su equipo; también a su padre, el histórico Peter Schmeichel, quien saltó en la grada ante la atajada salvadora.

El compromiso llegó a su fin tras dos horas de juego y el mismo debió definirse en los tiros desde el punto del penal.

Eriksen falló el primero para Dinamarca con un remate cruzado en el que Subasic se estiró con mucho esfuerzo y luego el balón dio en el palo. En el siguiente, Milan Badelj pateó al medio y Schmeichel tapó con su pierna.

Simon Kjaer se hizo cargo del segundo para los daneses y convirtió con contundencia, así como Andrej Kramaric, quien ejecutó con tranquilidad para el 1-1.

En la tercera tanda, Michael Krohn-Dehli cruzó su disparo mientras el arquero croata se arrojó al otro costado; Modric, en su revancha, anotó el 2-2 con una suave ejecución al medio que pasó pegada al pie del guardameta danés.

En la siguiente, Lasse Schoene remató cruzado pero Subasic adivinó y tapó la posibilidad de su rival; sin embargo, Josip Pivaric también falló ante la atajada de Schmeichel y la sufrida historia continuó igualada.

Nicolai Jorgensen erró en su intento para agigantar la figura del enorme Subasic e Ivan Rakitic no tuvo presión para liquidar (3-2) el remate que los conducía a cuartos: pateó hacia el otro costado (derecho) de Schmeichel y el combinado de bandera ajedrezada celebró su segunda vez en esta instancia en una Copa del Mundo en su historia, tras la de 1998.

Foto: Johannes Eisele/AFP/Getty Images

Cerrar
A %d blogueros les gusta esto: