Publicidad

 Como resultado de la reciente expedición científica que se realizó en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete, se identificaron más de 328 especies de fauna y flora.

La expedición, adelantada en el marco de los procesos de gestión del proyecto Corazón de la Amazonía, se llevaron a cabo inventarios de flora, aves y mariposas diurnas en ecosistemas terrestres asociados a los tepuyes (bosque de tierra firme, bosque inundable y herbazal); se instalaron 8 cámaras trampa en la cuenca de la quebrada Puerto Abeja y se establecieron 18 estaciones muestreo para peces en los ríos Mesay y Cuñare y en algunas quebradas afluentes de los mismos.

Para flora se inventariaron 683 individuos que corresponden a 152 especies, para aves 97 individuos de 35 especies y así como 97 individuos de mariposas diurnas asociadas a 50 especies.

En cuanto al inventario logrado por cámaras trampa, las cuales se instalaron en zonas de bosque inundable, se registraron 71 individuos de mamíferos entre los que se resalta el zaino y el oso hormiguero y 12 especies de aves en las que se encontraron 2 especies de paujil, 1 tente y 1 una panguana. Este inventario permitió evidenciar la presencia de una gran proporción de mamíferos en el sector de Puerto Abeja, que dan cuenta del buen estado de conservación del área; por ejemplo, la presencia de jaguar (Panthera onca), considerada especie sombrilla, implicando la existencia de poblaciones de otras especies como roedores de mediano tamaño, venados y puercos.

Para peces se registraron 91 especies, destacándose la Anchoviella juruasunga comonuevo registro para el país, así mismo, en cuanto a los peces se encontraron nuevas localidades para  Hyphessobrycon spn. “Chiribiquete”, nueva especie para la ciencia, la Anchoviella juruasanga, especie nueva para el país y dos especies vulnerables: Pseudoplatystoma punctifer (Pintadillo-Rayado) y Zungaro (Amarillo).

Cabe destacar que debido a la variedad de ecosistemas acuáticos (aguas blancas, claras o negras, ácidas, y bajas en nutrientes) en los que se adelantaron los muestreos, se evidencia que la abundancia de especies no se distribuye uniformemente en el área; de hecho, dominan algunas especies que se pueden considerar propias de las quebradas que nacen en los tepuyes, y de los ríos Mesay, Amú, y Cuñaré.

Es de resaltar que, los resultados de esta expedición científica se suman a los ya registrados en expediciones anteriores, los cuales, en conjunto contribuyen a generar conocimiento sobre esta mega área protegida continental con 4.268.095 hectáreas.

Esta expedición científica fue liderada por la Fundación Puerto Rastrojo y contó con el apoyo de Amazon Conservation Team-ACT Colombia, la Pontificia Universidad Javeriana, el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas-SINCHI, conocedores locales de los resguardos indígenas Mesai, Aduche, Monocha y Nonuya de Villa Azul y vecinos de la zona Sur del área protegida en el municipio de Solano, Caquetá. 

Publicidad