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ROMA – A pesar de las protestas del gobierno central de Italia, el gobernador de Sicilia ha ordenado que todos los centros para inmigrantes de la isla sean cerrados el lunes y que todos los inmigrantes sean transferidos a refugios en tierra firme italiana, citando preocupación sobre un nuevo repunte de casos de COVID-19. El gobernador está bajo ataques de funcionarios del gobierno central que dicen que él no tiene la autoridad para tomar esas decisiones.

El gobernador de Sicilia, Nello Musumeci, emitió una orden para que todos los inmigrantes fueran trasladados de los centros de recepción en la isla a otros refugios en otros lugares de Italia, diciendo que les es posible garantizar las medidas sanitarias para prevenir infecciones de COVID-19.

La orden de Musumeci logró efectivamente cerrar los puertos de la isla a la llegada de barcos con migrantes de todo tipo, incluyendo aquellos operados por organizaciones de caridad.

El Ministerio del Interior de Italia reaccionó diciendo que la orden de Musumeci no tiene valor porque la inmigración es un tema en que la autoridad la tiene el gobierno central.

Musumeci justificó su acción alegando que ni el gobierno de Italia ni Europa han hecho nada sobre el creciente arribo de inmigrantes. Sicilia, dijo, no puede permitir que lo que calificó como una “invasión”, continúe.

¿Resurgirá Europa de la pandemia con economías “verdes”?

Francia, al igual que el resto de Europa, se preparan para la reactivación. Pero una tentación, para ayudar a las empresas, sería poner a un lado los condicionamientos de protección al medioambiente. Y los ambientalistas quieren que se aproveche el momento para hacer una reactivación verde. El problema es que reactivar una economía deprimida y proteger el medioambiente, no siempre van de la mano.

Musumeci dijo que a los sicilianos se les pide hagan sacrificios para frenar nuevas infecciones y se les requiere usar mascarillas, respetar el distanciamiento social y adoptar todas las otras medidas de prevención, y que luego el gobierno aglomera a inmigrantes en refugios que se convierten en el origen de nuevos brotes.

El gobernador dijo que durante dos meses ha estado pidiendo al gobierno, responsable de las políticas de inmigración, que declare un estado de emergencia en la pequeña isla de Lampedusa, donde por semanas un centro de inmigrantes ha estado albergando a más personas de lo adecuado.

Algunos han pedido la renuncia del gobernador de Sicilia, diciendo que debería dimitir del cargo si no puede administrar su territorio. Otros políticos de derecha dicen que Musumeci está actuando correctamente y culpan a la presencia de los inmigrantes por el aumento de infecciones.

Los reportes de funcionarios de salud señalan sin embargo a los vacacionistas italianos que están regresando ahora a casa de los nuevos rebrotes.

El domingo, por segundo día consecutivo, Italia registró más de 1.000 nuevos casos de coronavirus en una jornada, la cifra más alta desde el 12 de mayo. Los números habían bajado hasta hace poco a unos 200 nuevos casos diarios.

Con el inicio del año escolar, el 14 de septiembre, aproximándose, las autoridades temen que el número de infecciones aumentará aún más.

El ministro de Salud, Roberto Speranza ha dejado claro que el gobierno no tiene previsto nuevos confinamientos.

 

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