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WASHINGTON D.C. – Una mujer estadounidense acusada de intentar proveer apoyo material al grupo terrorista Al-Qaeda fue arrestada la semana pasada en Phoenix, en el estado de Arizona, en el suroeste de Estados Unidos.

Jill Marie Jones, originaria de Chandler, Arizona, fue arrestada el miércoles en el aeropuerto de Phoenix antes que pudiera viajar para unirse a Al-Qaeda, informó el Departamento de Justicia en un comunicado.

Según la acusación presentada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), Jones estaba en comunicación con dos agentes encubiertos del FBI, uno de los cuales ella creía era un miembro de Al-Qaeda.

Durante sus conversaciones con el supuesto miembro de Al-Qaeda, Jones aceptó enviarle dinero para comprar miras telescópicas para rifles que serían usados para matar a soldados estadounidenses.

Jones le envió a los supuestos terroristas una tarjeta de débito con 500 dólares para comprar las miras, según la acusación del FBI.

“Jones compró boletos para viajar y unirse a Al-Qaeda en Afganistán, pero debido al cierre de aeropuertos, cambió su itinerario para en lugar viajar a Turquía”, indicó el Departamento de Justicia, agregando que Jones luego planeaba viajar a Siria.

Daryl Johnson, un exanalista de terrorismo en el Departamento de Seguridad Nacional, dijo que este tipo de arrestos continúan produciéndose en Estados Unidos.

“Cada año vemos docenas de estos arrestos donde personas están intentando salir del país para ser combatientes extranjeros o proveer apoyo material al terrorismo en el extranjero”, le dijo Johnson a la Voz de América (VOA).

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Johnson explicó que muchos de estos arrestos son realizados mediante operaciones encubiertas, en que agentes del FBI se hacen pasar por agentes de Al-Qaeda o del Estado Islámico para atrapar a los sospechosos.

Según la acusación del FBI, en una de las conversaciones con el agente encubierto del FBI, Jones discutió viajar a la provincial afgana de Kunduz para unirse a los militantes de Al-Qaeda, siguiendo los consejos de un contacto desconocido que tenía comunicación en línea con ella.

Un reporte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas publicado el sábado dijo que Al-Qaeda aún está activo en 12 provincias afganas. Otros grupos terroristas, como el Movimiento Islámico del Este de Turkistán, también están activos en Kunduz, indicó el reporte.

En otra conversación con los agentes encubiertos, Jones expresó su respaldo a Al-Qaeda.

Las restricciones de viaje relacionadas con la pandemia del coronavirus no parecieron disuadir a Jones de sus deseos de viajar para unirse a la organización terrorista, agregó el FBI.

En otra conversación con los agentes, Jones discutió el 13 de junio la posibilidad de viajar a Turquía y luego a Siria para unirse al grupo Hurras al-Din.

Hurras al-Din es un grupo extremista basado en el noroeste de Siria, en la provincia de Idlib. La facción terrorista es considerada afiliada de Al-Qaeda en Siria.

Radicalización en línea

El analista Johnson dijo que muchos grupos afiliados a Al-Qaeda alrededor del mundo han estado produciendo propaganda en línea dirigida específicamente a ciudadanos estadounidenses.

“Muchos estadounidenses pueden ser radicalizados e introducidos a estas creencias extremistas solo viendo sitios de redes sociales tales como YouTube”, explicó, señalando que “Al-Qaeda en la península árabe tiene una enorme operación de alcance hacia Estados Unidos”.

Anwar al-Awlaki, un propagandista de Al-Qaeda nacido en Estados Unidos y que murió en un ataque de una nave no tripulada en Yemen en el 2011, supuestamente estuvo detrás de la publicación en la revista Inspire, una publicación en línea en inglés que promovía la ideología extremista de Al-Qaeda.

La revista está “también disponible en línea para que la gente pueda leer sus ediciones anteriores para obtener ideas pues fue escrita específicamente para una audiencia estadounidense”, Johnson le dijo a la VOA.

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