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). Gracias al apoyo de la Unidad de Restitución de Tierras José Guillermo Cárdenas y su familia lograron consolidarse como emprendedores del campo llanero a pesar de las dificultades de comercialización causados por la emergencia sanitaria. El campesino, quien dejó atrás su condición de víctima, implementó un proyecto productivo de dos hectáreas de cacao en sistema agroforestal utilizando la siembra de plátano como sombrío.

Don José recuperó el predio “El Jardín” en 2015 con sentencia que ordenó restituir siete hectáreas y 5.603 metros cuadrados, ubicado en la vereda Sardinata Trocha 4 del municipio de Granada. Él fue víctima de la violencia paramilitar que asechó la región del Ariari.

En junio de 2008, Cárdenas y su familia, fueron obligados a abandonar su finca y a huir hacia Bogotá, debido a que los grupos de autodefensas que delinquían en la zona asesinaron a dos de sus sobrinos y después amenazaron de muerte a todos los integrantes de la familia.

Wilson Leyton, director de la Unidad en Meta, destacó que en medio de la pandemia, los Cárdenas han logrado sacarles el máximo provecho a sus tierras restituidas, porque además de vender su segunda cosecha de 800 kilos cacao a la Asociación Asopcari, recientemente comercializaron 21 kilos de plátano, mejorando sus ingresos y aportando así a la seguridad alimentaria del departamento.

Leyton agregó que para poner en marcha esta línea productiva, la URT aportó al beneficiario un subsidio por $24 millones que se destinaron al establecimiento de los cultivos y de una huerta casera para el autoabastecimiento, también se les brindó asesoría técnica.

“La política de restitución de tierras es integral, porque además del retorno al predio abandonado por cuenta de la violencia, permite a los beneficiarios alcanzar una vida

productiva a partir de un emprendimiento en el campo”, concluyó el Wilson Leyton director Territorial Meta de la URT.

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