Publicidad

Nairobi (EFE).- Unos 180 cuerpos han sido descubiertos en varias fosas comunes en un pueblo en el norte de Burkina Faso, víctimas de crímenes en los que, según denunció este miércoles Human Rights Watch (HRW), podrían estar involucradas las fuerzas de seguridad del Gobierno.

Los cuerpos, según los residentes de Djibo, el pueblo en el norte del país donde se han descubierto las fosas, pertenecen a hombres, la mayoría fulani o peúles, una etnia de pastores seminómadas. «Las autoridades de Burkina Faso deben destapar con urgencia quién ha convertido Djibo en un campo de batalla», consideró la directora para el Sahel de HRW, Corinne Dufka, quien señaló directamente a las fuerzas de seguridad del gobierno como responsable de los crímenes.


Fuente

Publicidad