Publicidad

El secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo que Estados Unidos y otros países están considerando aplicar sanciones a Bielorrusia en respuesta a los eventos recientes ocurridos en esa nación del este de Europa.

Pompeo también expresó la preocupación del gobierno de Washington por la expulsión forzada de la activista bielorrusa Maria Kolesnikova.

“Elogiamos el coraje de Kolesnikova y del pueblo bielorruso en reafirmar su derecho a escoger a sus líderes en elecciones libres y justas ante la violencia y la represión injustificadas de las autoridades bielorrusas, que incluyen golpizas desvergonzadas a manifestantes pacíficos a plena luz del día y cientos de detenciones el 6 de septiembre y reportes al alza de secuestros”, dijo Pompeo en un comunicado.

Agregó que las sanciones potenciales podrían ir dirigidas a promover la “rendición de cuentas de aquellos involucrados en abusos de los derechos humanos y la represión en Bielorrusia”.

Kolesnikova fue detenida el lunes junto a otros dos miembros del movimiento opositor, Anton Rodnenkov e Ivan Kravtsov, y los tres fueron llevados hasta la frontera entre Bielorrusia y Ucrania, donde Kolesnikova rompió su pasaporte y fue retenida en el lado bielorruso.

Rodnenkov y Kravtsov cruzaron a Ucrania.

La opositora bielorrusa Maria Koleskinova frente a agentes de seguridad durante una manifestación en Minsk el 30 de agosto de 2020.

“Ella gritaba que no iría a ningún lado”, declaró Rodnenkov en una conferencia de prensa en Kiev. “Sentada en el auto, ella vio su pasaporte en el asiento delantero y lo rompió en muchos fragmentos, que lanzó por la ventana”.

Después, abrió la puerta trasera y caminó de regreso a la frontera bielorrusa, dijo el opositor.

Un portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, expresó en un comunicado su preocupación sobre “el repetido uso de la fuerza contra manifestantes pacíficos, así como las presiones reportadas sobre los activistas opositores de la sociedad civil”.

Miles de personas han participado en cinco semanas de protestas después de las elecciones del 9 de agosto, en las que el presidente Alexandr Lukashenko fue declarado ganador, pero los partidos de oposición, Estados Unidos y la Unión Europea afirman que fueron fraudulentas.

Más de 7.000 manifestantes han sido arrestados y se han reportado pruebas de abusos y torturas durante las protestas. Al menos cuatro personas murieron en las manifestaciones.

Publicidad