Publicidad

Abuya, (EFE).- El Ejército de Nigeria abatió este domingo a 20 supuestos islamistas de Boko Haram y el Estado Islámico en la provincia de África Occidental (ISWAP), en el territorio nororiental de Borno, uno de los bastiones principales de la insurgencia yihadista, informaron este lunes fuentes castrenses.

«En una decisiva operación ofensiva de interceptación, las tropas del 130 Batallón (…) tuvieron un cruento choque en el noroeste de la ciudad de Baga con criminales de Boko Haram e ISWAP», detalló el portavoz del Ejército, el teniente general Paul Enenche, en un comunicado.

Un total de nueve soldados resultaron heridos en la operación, según el comunicado, al enfrentarse a insurgentes armados con morteros, lanzagranadas y otras armas que atacaron varias las aldeas en la periferia de Baga, en el estado de Borno.

Solo la semana pasada, las ofensivas terrestres y aéreas de las fuerzas nigerianas sumaron 75 bajas entre los terroristas, que huyeron dejando atrás a sus esposas e hijos, según Enenche.

Nigeria, junto con las fuerzas aliadas de países vecinos como Camerún, Chad y Níger, ha conseguido victorias militares contra los terroristas en los últimos meses, aunque el pasado 23 de marzo al menos 16 soldados murieron en un atentado yihadista contra un campamento del Ejército de Chad.

Boko Haram, organización originaria de Nigeria, opera en los países vecinos fronterizos con la cuenca del lago Chad: Chad (donde comenzó sus ataques en 2015), Camerún, Níger y Nigeria.

El grupo fue creado en 2002 en la localidad de Maiduguri (noreste) por el líder espiritual Mohameh Yusuf para denunciar el abandono del norte del país por las autoridades.

En aquel momento efectuaba ataques contra la Policía nigeriana, al representar al Estado, pero desde que Yusuf fue abatido por agentes en 2009 el grupo se radicalizó más.

Desde entonces, el noreste de Nigeria está sumido en un estado de violencia provocado por Boko Haram, que busca imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.

Durante su sangrienta campaña, el grupo ha asesinado a unas 27.000 personas y ha causado más de tres millones de desplazados, según datos gubernamentales y de la ONU. EFE


Publicidad