Publicidad

El gobierno no solo debe lamentar, sino actuar en defensa de los campesinos y los buenos ciudadanos, señaló el Movimiento Nacional  Comunal.

La manifestación la hizo al Noticiero del Llano, Guillermo Cardona Moreno, señalando  que no podemos guardar silencio ante las masacre de  Samaniego,  Cali y en Ricaurte, o de las treinta y tres masacres, documentadas este año por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de los más de sesenta comunales asesinados este año y 150 dirigentes sociales y defensores de Derechos Humanos.

Como siempre del Estado escuchamos por los medios de comunicación sus anuncios rimbombantes sobre “exhaustivas investigaciones”, mientas el caso baja de perfil ante la opinión pública, pero la situación real se sigue agravando.   Lo más fácil e irresponsable para el Gobierno y los otros altos funcionarios del Estado es atribuir las culpas a los actores armados irregulares, como siempre sucede con los casos de asesinatos contra nuestros dirigentes, haciendo de este creciente drama nacional problemas de orden público y de policía ignorando lo problemas estructurales.

Entonces que el   Gobierno responda por qué se intensifica el conflicto armado.

Es evidente que en medio de la violencia la reacción inmediata ha de ser militar, pero no se puede descargar la solución definitiva a los crecientes problemas de descomposición y violencia en el país en la fuerza pública, no señores del Gobierno, no sean indolentes, no sean  irresponsables, son urgentes soluciones estructurales.

Para resolver la intensificación de la violencia en regiones mediadas por la coca, la marihuana y/ o la amapola, como en efecto son regiones  la estrategia no puede ser otra que el cumplimiento a los compromisos de sustitución de cultivos de uso ilícito con los campesinos. Nadie con más interés y compromiso que los campesinos, comunales, indígenas y afros de estas regiones,  tanto que el incremento de asesinato contra comunales durante los últimos tres años ha sido su compromiso con la sustitución de cultivos, sin embargo, el problema ha sido el incumplimiento del Gobierno y la dramática reducción de recursos para este programa (EL PENIS) que de cerca de cuatrocientos mil millones en el año 2018 se redujo a trescientos mil millones en 2019  y a menos de cuarenta mil millones para el año 2020, según denuncia en  el Congreso de la República.

Por el contrario, la institucionalidad ha intensificado la fumigación,   persecución y desplazamiento violento contra los campesinos, estrategia que nos lleva a dudar si el interés real del Gobierno es acabar con estos productos de uso ilícito y consolidar la presencia del campesino en sus territorios produciendo comida y bienestar o si su interés real es  con los fabricantes de glifosato, con las empresas de fumigación y con la expulsión de los campesinos de sus territorios para entregárselos al gran capital nacional e internacional para la agroindustria y la minero energía como en efecto está haciendo en la Altillanura y región del la Macarena en la que no ha querido titular los territorios a los campesinos colonos que llevan allí cuarenta  o más años, con el pretexto de que son zonas de protección ambiental, pero si se los entrega a la minero energía, a la palmicultura o ganadería extensiva  por miles de hectáreas. 

Si sustituir una hectárea de estos cultivos en concertación con el campesino no puede costar más de doce   millones de pesos al año y eliminar una por fumigación puede costar cerca de setenta y dos millones, según testimonios de funcionarios públicos del Gobierno anterior ante la H. Corte Constitucional, y si   cuando se sustituye en concertación con los campesinos al año siguiente no se resiembra ni el uno por ciento, pero cuando se fumiga, al año siguiente se resiembra alrededor del cuarenta por ciento, según dicen las Naciones Unidas.

Por eso  el  Gobierno del  Presidente  Duque  debe darse por  aludido, y tener  en cuenta  al  campo  que  produce, que crea  riqueza y genera el progreso  de  Colombia,  dijo  Guillermo Cardona Moreno.

Twitter:@notillano Web:notillano.com (AA)

Fuente

Publicidad