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Madrid (EFE).- España permite desde este lunes la reapertura del importante sector del comercio minorista en todo el país, tras dos meses de cierre obligatorio, y da un paso más, lentamente, en el camino para recobrar el pulso económico y reanudar también la actividad social y política ordinarias, mientras la COVID-19 remite aceleradamente. La evolución es «realmente buena» y la transmisión del coronavirus ahora mismo es «muy baja en muchos territorios» de España, aunque existe riesgo aún, constató el portavoz del Ministerio de Sanidad para la pandemia, Fernando Simón. Además, el uso de mascarilla (tapabocas o barbijo) será obligatorio en España también en los espacios cerrados y en la calle si no es posible garantizar una distancia mínima de dos metros de seguridad entre personas para evitar el contagio de coronavirus, según acordaron este lunes el Gobierno y las autoridades regionales, informaron fuentes del Ministerio de Sanidad. Los viajeros ya debían llevarlas puestas en todos los medios de transporte público desde el 4 de mayo.


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