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WASHINGTON, D.C. – Estados Unidos no contempla pagar los cerca de 80 millones de dólares que le adeuda a la Organización Mundial de la Salud (OMS), según informaron fuentes oficiales el miércoles.

“Esos (pagos) en conjunto están siendo reprogramados a la ONU para pagar la contribución regular”, afirmó la subsecretaria adjunta de la Oficina de Asuntos de Organizaciones Internacionales del Departamento de Estado de EE.UU., Nerissa Cook, al ser cuestionada por la deuda durante una rueda de prensa telefónica.

La Casa Blanca ya había ordenado, el 14 de abril, suspender la aportación económica de EE.UU., que ronda los 400 millones de dólares al año, a la espera de que la OMS se plegara a sus demandas. El pasado 7 de julio, el Gobierno de Donald Trump comunicó formalmente su salida del organismo internacional.

A pesar de que Washington ha sido durante años el principal contribuyente de la institución, no estaba al corriente de sus pagos, algo que no es extraño en la financiación de los organismos internacionales.

Cook detalló que EE.UU. adeuda actualmente a la OMS unos 18 millones de dólares para el año fiscal 2019 y otros 62 millones para el año fiscal 2020. En total, unos 80 millones de dólares.

En cualquier caso, la funcionaria recordó que el presidente Trump ya había anunciado hace tiempo su decisión de redirigir «sus recursos para la sanidad global a otros socios más fiables».

Estados Unidos distribuirá vacunas en el mundo al margen de la OMS

Washington insiste en desmarcarse de la Organización Mundial de la Salud. En julio, la Administración Trump notificó formalmente su salida del organismo. Ahora, no quiere colaborar con él para la distribución de una vacuna a nivel mundial.

El enfrentamiento del presidente Donald Trump con la organización internacional tiene sus raíces en la creciente tensión entre EE.UU. y China, que se ha visto agravada por la pandemia, puesto que Washington acusa a Beijing de ocultar información sobre el origen del brote y a la OMS de encubrir al gigante asiático.

Cook reconoció que es posible que EE.UU. vuelva a incorporarse a la OMS en un futuro, pero remarcó que esto no sucederá mientras no se acometa «una reforma» en la institución, una exigencia que, según explicó, no le preocupa que coincida con la mayor crisis sanitaria que se recuerda.

«La idea de reformar y reforzar en medio de una pandemia es algo que forma parte de las políticas de sanidad pública», argumentó.

Según las normas de la OMS, cualquier país que abandone la organización debe avisar con un año de antelación, por lo que su salida no será efectiva hasta julio de 2021. 

 

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