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WASHINGTON, D.C. – China anunció el viernes que se había unido a una iniciativa mundial para la distribución de vacunas contra el coronavirus, un esfuerzo respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), convirtiéndose en la economía más grande que hasta la fecha ha ofrecido su apoyo al plan.

Mientras tanto, el país está conversando separadamente con la OMS para la revisión de su vacuna, un paso hacia su autorización para su uso a nivel mundial.

Funcionarios de salud pública le dan la bienvenida a la medida china, pero advierten de posibles problemas de seguridad.

Le están pidiendo a China que publique toda su información clínica para asegurar la transparencia y ganar la confianza del público, diciendo que apresurar la autorización de la vacuna sin las debidas pruebas de seguridad y eficacia es una receta para el desastre.

Información de pruebas clínicas

Socorro Escalate, la coordinadora de la OMS para medicamentos esenciales y tecnologías de la salud en la región occidental del Pacífico, indicó esta semana que China había mantenido conversaciones preliminares con la organización para que se incluyeran sus vacunas en una lista para uso de emergencia.

Beijing actualmente tiene al menos cuatro vacunas experimentales en la fase final de pruebas clínicas. El país le ha estado dando estas vacunas experimentales a trabajadores esenciales considerados de alto riesgo antes que concluya la Fase 3 de las pruebas.

El doctor Amesh Adalja, un académico en el Centro para Seguridad Sanitaria en la Universidad Johns Hopkins,le dijo a la Voz de América que es importante que la OMS evalúe las vacunas chinas, pero también pidió a China que publique su información clínica para asegurar la transparencia.

“Es importante que veamos la información de las pruebas clínicas y las vacunaciones que ya se están haciendo. El mundo necesitará muchas vacunas y si China ha desarrollado una vacuna segura y efectiva, es algo bueno. Sólo necesitamos ver la información”, dijo Adalja.

Estados Unidos distribuirá vacunas en el mundo al margen de la OMS

Washington insiste en desmarcarse de la Organización Mundial de la Salud. En julio, la Administración Trump notificó formalmente su salida del organismo. Ahora, no quiere colaborar con él para la distribución de una vacuna a nivel mundial.

Una de las vacunas actualmente en la fase final de las pruebas es llamada Ad5-nCoV. Producida por la empresa farmacéutica china CanSino Biologics, la vacuna ha sido probada entre miembros de las Fuerzas Armadas chinas. Beijing dijo haber obtenido información sobre la seguridad y efectividad de la vacuna. Pero ya que China no ha publicado esa información, los expertos internacionales en enfermedades infecciosas no pueden verificarla.

“Por esto es que es esencial que las empresas chinas revelen su información de las pruebas, así como la información sobre las vacunaciones entre miembros de las Fuerzas Armadas para poder entender qué tan segura y eficaz puede ser la vacuna”, dijo Adalja a la VOA.

La doctora Laura Kahn, profesora en el Programa sobre Ciencias y Seguridad Global de la Universidad de Princenton, está de acuerdo.

“Apresurar una vacuna sin las debidas pruebas de seguridad y eficacia es una receta para el desastre”, dijo a la VOA. “El público debe confiar en la vacuna para estar dispuesto a vacunarse y a vacunar a sus seres queridos”.

Cuando los científicos corrieron para desarrollar una vacuna contra la polio en la década de 1950, el resultado fue que unos 40.000 niños contrajeron la enfermedad de la vacuna”, apuntó Khan.

«En una era de desconfianza del público, un trabajo apresurado en una vacuna no es el camino correcto. Por ahora, y hasta que una vacuna sea completamente probada, usar una mascarilla es lo más recomendable”, concluyó Khan.

 

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