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Miguel Angel Contreras fue un coronel retirado del Ejército que llegó a mediados de los 50 a Yopal, con el grado de capitán.

Era un muchacho alto, blanco, ojiclaro, que al llegar a estas tierras baldías quedó embrujado y como dicen los ancestros «bebió agua de un río y no volvió a marcharse».

Se quedó para siempre después de su retiro a mediados de los 70. ya con el traje de civil y habiendo cambiado el kepis por un sombrero criollo, fue nombrado primer intendente de Casanare por el entonces Presidente de la República Alfonso López Michelsen.

«Fue una época maravillosa, donde todos nos queríamos, nos respetábamos y nos teníamos confianza», asegura el coronel, mientras le echa sus vainazos a los liebrales de hoy. «Es que en esa época si eran líderes pro convicción: honrados y trabajadores, no como el negro Pérez, o los de con sentido Social, o como monseñor Nelson Mariño».

El coronel Contreras sostiene que los soldados del Guías de Casanare ayudaron a las monjitas a construir el Centro Social La Presentación y al general Rojas Pinilla a edificar el Hospital de Yopal.

El Coronel

«Me llegó una lejana noticia a Cañaguate. Me dijeron que el monseñor Misael Vacca, el que manda en los curas, está cobrando 27 millones de pesos mensuales por el arriendo del Centro Social…Hombre, ¡Dios Mío!, cuando Francisco en Roma le pide a la grey del mundo que sea contemplativa, que sea caritativa, que ayude al pobre, que la educación de los niños», dijo Contreras al rechazar las pretensiones de La Curia de pedir las instalaciones de la Presentación.

El coronel hizo un relato de su llegada a las tierras casanareñas y destacó el papel de las guerrillas cuando «estas tierras eran todavía un paraíso».

Y narró la anécdota de la Vía del Cusiana, que ocurrió con la llegada de unos ingenieros paisas. «El doctor Sergio Reyes Moreno que fue representante de Boyacá y Casanare que trabajó por su tierra. No como ahora que llegan al parlamento y renuncian para engañar al pueblo que votó por ellos.

«El consiguió una comisión del Ministerio de Obras Públicas, para construir la carretera que uniría a Sogamoso con Yopal, pero se iba a hacer pro Labranzagrande. Era alcalde de Labranzagrande don Esteban Medina, politiquero como los boyacenses de la época, y conformó un baile en honor de los paisas».

Y relató Contreras que estando en la celebración uno de los ingenieros se sobrepasó con una dama y le «bajó la mano más haya del límite permitido y se formó la gresca más berraca del mundo». Ante esta situación la gente casi lincha a los paisas y el alcalde tuvo que esconderlos y enecrrarlos y mandarlos a Badohondo. Cuando llegaron al cruce los paisas dijeron que «ni de vainas» la carretera no se iba a hacer ya por Labranzagrande sino que hicieron el trazado por Pajarito.

Y agregó que los liberales de esa época eran buenos, no como el «negrito Pérez, ni monseñor Nelson Mariño»

 

 

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