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$800 mil para que pague dos meses de arriendo, $100 mil para hotel de la primera noche y el costo del acarreo del trasteo, tuvo que pagar la familia Solano a su arrendatario Renán Joya Durán, para que desalojara tras 7 meses de permanecer en su vivienda del barrio La Esperanza en yopal, sin pagar el arriendo ni los servicios.

La historia se remonta a más de 9  meses atrás cuando Renán llegó donde los Solano para tomar en arriendo el inmueble.

«La cara del señor era tan convinvente, hablaba con propiedad, con seguridad , que nos envolvió a todos con sus palabras. Y caímos», dijo uno de los integrantes de la familia afectada.

El viacrucis se prolongó porque el inquilino dos meses después de tomar la vivienda, no volvió a cancelar el arriendo ni los servicios. «Tampoco pudimos cortárselos porque las otras personas que viven en la casa, se quedaban sin servicio, pues hay un solo contador», narró la familia.

Tuvieron que recurrir a un juez de paz que no les había dado esperanzas de desalojo en menos de un año.

Por eso, luego de llegar a un acuerdo hace algunos días, que se cumplía esta semana, los Solano decidieron ellos mismos abrir la puerta de la vivienda y tras una larga discusión, donde estuvieron presentes los abogados de las partes y la Policía, acordaron ‘un mal arreglo’ para que esta misma noche el inquilino y su familia abandonaran la casa.

Pasadas las 8 p.m. llegó el camión que cargó el trasteo con rumbo desconocido, dejando la moraleja a esta familia de que no volverá a arrendar la casa sin contrato y mucho menos a una persona que a primera vista muestre sonrisitas y ‘después saque las garras’.

 

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