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Por: Óscar Alfonso Pabón Monroy

La maña de bautizar con nombres caprichosos a sitios no es muy nuestra, lo evidencia una centenaria nota que deja pensar que esa costumbre puede ser herencia de tiempos coloniales y para este caso no tan española.

Lo anterior con base en la crónica Dos cañones españoles en el fin del mundo, publicada por abc.es sobre reciente hallazgo de esas piezas de artillería propias del siglo XVI en localidad de origen hispano en el estrecho de Magallanes.

Dice que en 1584 el navegante español que la fundó le dio por nombre Rey Don Felipe, pero que debido a la deplorable condición que tenía dos años más tarde un corsario inglés la designó Puerto del Hambre.

Según lo anterior, en extremo sitio de Chile el sarcástico humor o realista carácter inglés quedó registrado hace 433 años. 

Ese añejo dato lleva a recordar nombres populares que han tenido y tienen lugares del departamento del Meta. Sus orígenes pueden derivarse de peculiares características que en su momento sirvieron para llamarlas así y que por obra de la fuerza de la comunicación oral se posicionaron como referentes dentro de las comunidades.

A este aproximado análisis de toponimina local lo complementa la siguiente relación de cuatro llamativos sitios portuarios:

Puerto Yuca: primer nombre del que ahora conocemos como municipio de Puerto Rico. Es de suponer que por ser centro de acopio de la gran producción de dicha especie vegetal hizo que décadas atrás alguien ese bautizo le diera.

Puerto Masato: punto situado en la vereda El Jardín, quizá en ese negocio expendieron la fermentada bebida que además de sabrosa servía para mitigar el cansancio del recorrido por el excelente mirador del municipio de Lejanías.

Puerto Tembleque: recibió tal nombre el primer rancho de madera levantado como almacén de los materiales para construir la casona que por años sirvió como tienda rural, importante punto de encuentro de los moradores de ese territorio.

Por ser muy enclenque el provisional inmueble, un obrero dijo que era Tembleque, vocablo que pronto se popularizó. Posteriormente el apelativo de dicho lugar en jurisdicción de Villavicencio de manera oficial le derivó el nombre a la vereda Puerto Tembleque, dentro de la cual se localiza.

Puerto Dulce: la avanzada colonizadora que en un sector adyacente a la Sierra de la Macarena con éxito sembró caña de azúcar, por la excelente producción obtenida le marcó el primigenio nombre de Puerto Dulce. Pasados los años al territorio le cambiaron esa denominación y en adelante se llamó Vistahermosa.

Como antes se lee, hay similitudes en los motivos que en 1586 tuvo el pirata inglés para cambiarle al pueblo chileno el nombre del monarca español, y las razones para bautizar los cuatro sitios metenses.Del cuarteto de puertos nuestros solo uno se localizó en la orilla de corriente de agua, fue Puerto Yuca hoy Puerto Rico sobre la margen izquierda del río Ariari, los otros son puertos secos.

Por su parte Puerto Masato tiene especial particularidad geográfica única, debido a que está localizado en sector de alta cordillera en la ruta hacia la región conocida como La Profunda.

Y de la famosa bodega de Puerto Tembleque hoy solo están sus ruinas a la orilla de la vía conocida como “Mateyuca”, por la cual se llega a Puerto López.

VIVE EL META


Fuente https://laschivasdelllano.com/historias-de-puertos-metenses-con-caprichosos-nombres/

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