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ROMA, ITALIA – Los turistas han regresado a Italia, un país que hace unos pocos meses era el epicentro de la pandemia del coronavirus en Europa, sufriendo casi 35.000 muertes.

Las fronteras de la Unión Europea han reabierto a los turistas de una serie de países sin necesidad de someterse a cuarentenas. Pero Estados Unidos no está en la lista, para el desencanto de muchos negocios en Italia.

Con la industria turística representando un 13 por ciento del Producto Interno Bruto, la economía italiana, golpeada por la pandemia del COVID-19, anticipa pérdidas significativas sin turistas estadounidenses que son los que más gastan.

Desde que el país empezó a abrir sus fronteras el 3 de junio, los viajeros europeos fueron los primeros en regresar y luego, empezando la semana pasada, siguieron los de varios países no europeos. Sin embargo, los turistas estadounidenses, el segundo grupo más grande de turistas en Italia después de los alemanes, siguen excluidos de entrar al país, excepto por razones de urgencia.

Hoy, los pocos visitantes estadounidenses en Italia frecuentemente tienen una historia interesante que relatar. Colleen Hewson, una jubilada de la ciudad de Detroit, y su esposo, vinieron en marzo a visitar las ruinas de Pompeya solo para enterarse que estaban cerradas debido a la pandemia. Quedaron atrapados en el confinamiento italiano, se quedaron, y fueron de los primeros en reingresar al sitio arqueológico cuando nuevamente abrió a finales de mayo.

 “Estábamos aquí de vacaciones para nuestro 30 aniversario de bodas quedándonos en una casa donde alquilamos una habitación a una persona italiana que fue amable al hospedarnos hasta el final del confinamiento y las ruinas abrieron nuevamente, dijo Hewson.

La costa de Amalfi

La italiana costa de Amalfi es una de las áreas afectadas por la ausencia de los normalmente despilfarradores turistas estadounidenses.

 Los hoteles de lujo preferidos por los estadounidenses, como los que están en la Costa de Amalfi, se preparan para grandes pérdidas en esta temporada de vacaciones. Algunos han abierto parcialmente mientras otros no lo han hecho del todo.

 Quince millones de estadounidenses visitan Europa cada año, muchos de ellos durante el verano. Su ausencia es un duro golpe ya que representan un 10 por ciento de la economía total de Europa.

La decisión de la Unión Europea de excluir a viajeros de ciertas naciones, incluyendo Estados Unidos, fue basada en los índices de infecciones. Otros grandes países cuyos turistas fueron vedados incluyen a Brasil y Rusia. Los ciudadanos de Australia, Canadá, Japón, y Corea del Sur si pueden visitar la Unión Europea.

La semana pasada, cinco turistas estadounidenses estuvieron en las noticias cuando se les negó la entrada a Cerdeña, otro punto preferido por los estadounidenses. Fueron obligados a irse del aeropuerto de Gagliari tras aterrizar en la isla mediterránea a bordo de un jet privado.

 El gobierno italiano dice que 5,6 millones de estadounidenses visitan Italia cada año, siendo julio su mes preferido. Aparte de los destinos comunes como Roma, Venecia, Florencia y Milán, muchos visitan lugares costeros como Amalfi, y las islas de Cerdeña y Sicilia, donde la comida y la cultura son las grandes atracciones.

 

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