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La alcaldía de Yopal, tal y como lo propuso durante su campaña el alcalde Luis Eduardo Castro, está metiendo en cintura a los migrantes venezolanos que están en esa ciudad.

Durante el primer mes del año, fruto de operativos en la ciudad, les prestó servicio de transporte a 95 extranjeros para que regresaran voluntariamente a su país, mientras que expulsó a dos y deportó a otros cuatro.

Para el alcalde Castro, la situación es simple, los venezolanos que se quieran quedar en Yopal, lo único que tienen que hacer es cumplir las leyes colombianas.

La administración de la capital del Casanare comenzó por focalizar cuáles son los sectores de la ciudad donde más inconvenientes se han registrado con los extranjeros a fin de realizar operativos en esas áreas.

Y según el alcalde, todo este proceso se ha hecho con Migración Colombia y las autoridades locales.

Fue así como el pasado 20 de enero se realizó una mesa de trabajo, en la cual, entre otros, estuvieron, Felipe Muñoz, gerente de Fronteras, y altos funcionarios de la Cancillería, de Migración Colombia y del Bienestar Familiar.

Según el alcalde, se definió que era necesario rescatar algunas zonas de la ciudad, en las que era evidente que se prestaban para la delincuencia, el microtráfico y hasta la prostitución.

En ese sentido se hizo un gran operativo a finales del mes pasado, con presencia de autoridades de Policía, Migración Colombia y organizaciones humanitarias.

En el marco de esa tarea se decidió expulsar a dos venezolanos que eran reincidentes en la comisión de delitos y deportar a otros cuatro que también tenían denuncias en su contra.

A quienes decidieron devolverse voluntariamente para Venezuela, se les financió el transporte hasta la frontera en Arauca. Los otros seis sí fueron enviados por avión a la frontera de La Guajira, pues estaban plenamente identificados como personas que afectaban la convivencia”, dijo el secretario de Gobierno, Hugo Archila.

El funcionario explicó que en Casanare hay un estimado de 20 mil migrantes venezolanos, de los cuales unos 14.000 están en Yopal.

Explicó que no se trata de una persecución y mucho menos de xenofobia, sino que el planteamiento de la Alcaldía es que “deben cumplir con las mismas normas que se le exigen a cualquier colombiano, no es que por ellos ser extranjeros van a violar todas las normas y no se les pueda hacer nada”.

En ese sentido explicó que los migrantes se habían tomado algunos parques de la ciudad y habían convertido una calle en el Bronx de Yopal, donde vendían todo tipo de drogas ilegales.

Además destacó que algunos de ellos han estado vinculados a atracos. “El año pasado de las cerca de mil capturas que se dieron, 110 eran venezolanos”, dijo.

“Aquí son muchos los venezolanos que están trabajando, especialmente en el sector agropecuario y eso es algo que agradecemos, pero se ha detectado a otros que solo quieren delinquir o generar desorden y eso no lo vamos permitir”, recalcó el funcionario.

Destacó como ejemplo que por la atención a los migrantes la deuda hospitalaria llegó el año pasado a los 8.000 millones de pesos, una buena parte de ellas por atención de partos, y se tienen a más de 1.600 niños venezolanos estudiando en colegio oficiales.

POLÍTICA/ EL TIEMPO

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