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México (EFE).- Contra todo pronóstico, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recibió  el aval de la Suprema Corte para convocar una consulta popular en la que los ciudadanos decidirán si enjuiciar por corrupción a cinco expresidentes, si bien ordenó quitar sus nombres de la pregunta.

El alto tribunal declaró constitucional la propuesta por seis votos a favor y cinco en contra tras una largo y enconado debate, que generó una enorme expectación y una concentración a las puertas de su sede pese a que la sesión fue por videoconferencia. La decisión, en cambio, dejó perplejo al director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, quien la calificó de «delirio constitucional» y opinó que «si tienen evidencias contra expresidentes los tienen que investigar» en lugar de «convertir el país en un circo romano».

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