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Lo estuvieron vigilando casi  dos  semanas y le copiaron, no se sabe en qué  forma,  hasta  documentos de  identidad y tomaron  fotografías de sus familiares.

Lo llamaron al celular, manifestándole  que debía ir a un lugar  rural, y  si no concurría,  darían muerte  a su esposa, hija y  nietos.

La angustia  se apoderó  de la  familia y  el ciudadano,  un hombre  de edad madura, confiando en  Dios,  llegó a cumplir  la  cita y quedó  secuestrado por tres  elementos  que  armados lo ultrajaron, intimidaron,  golpearon y obligaron a  llamar  a su  esposa  e hija para que  les entregarán  varios  millones  de pesos.

Tuvo  que acceder a tan criminal orden y  con el  arma   sobre  su  cabeza, imploró  que consiguieran  el dinero, a sabiendas  que  era  imposible, si se cae  en la cuenta  que  él trabaja  en un taller, donde escasamente obtiene lo del diario sustento.

Con todo, la familia  reunió una ínfima  suma,  y  como  señalaron los secuestradores, la consignaron en una cuenta  del Banco equis, con sede en  Bogotá.

Inmediatamente el contacto en Bogotá hizo el cobro y le informó a los delincuentes que mantenían a Rugilo, (nombre ficticio), quienes  insistieron  en  que éste llamara  a la familia  y  les  entregara  otra pequeña  suma, lo  que  hicieron y llevaron a  determinado  sitio, y dejaron  para ser  recogida por los secuestradores,  que  procedieron a liberar  a  Rugilo ,en un potrero  despoblado,  no  sin  antes tratarlo de la peor manera y  golpearlo.

Pese a que se guarda hermetismo  sobre el  particular,  el  Noticiero del Llano estableció, que uno de los familiares, inmediatamente tuvo  conocimiento de la situación de Rugilo, acudió a la autoridad y le informó  sobre  la situación que  estaban viviendo ‘para que los  acompañara  hasta   el  lugar donde estaba el secuestrado, pero allí le manifestaron que no  tenían vehículo para su movilización.

La realidad es que solo se entregó a los plagiarios un poco más de  dos millones  de pesos, pero queda claro que la experiencia señala que no  se  sabe a  quién recurrir cuando una situación de esta índole se presenta y además se demuestra que los antisociales son de los llamados  “cascareros” que se conforman con poco dinero, hacen parte de la delincuencia común,  pero  resultan muy peligrosos y las personas  deben  tomar las debidas precauciones, ante de ir al lugar donde los citan, como le ocurrió a Rugilo, que se dejó envolver por los pícaros y sufrió las  consecuencias.

Twitter:@notillano Web:notillano. com (AA)


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