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La denuncia de un vigilante en el municipio de Puerto Gaitán abrió el debate sobre el alcance que puede llegar a tener accionar el arma de dotación para evitar un robo.

Se trata de Wilson García, quien denuncia que se quedó sin trabajo después de que evitó un robo en una caseta del malecón, donde se encontraba trabajando hasta hace unos días.

Dice que fue el pasado 24 de mayo en horas de la noche cuando en medio de la acostumbrada ronda por el sector miró como ladrones hurtaban en las casetas que quedan hacia la zona de los yates.

Procedió a alumbrarlos con la linterna y realizar un llamado de atención, presuntamente uno de los implicados en este hecho sacó una pistola y le disparó, por lo que García desenfundó también su arma e hizo un disparo al aire para llamar la atención de los ladrones.

De acuerdo con lo manifestado por la fuente, después que los delincuentes se dieron cuenta que no eran los únicos que portaban arma salieron a correr, dejando tirados los elementos hurtados entre los que se encontraban unas licuadoras, unas granizadoras y unos raspahielos.

El vigilante sostuvo que por creer que hacía bien terminó pagando los platos rotos, pues el 3 de junio recibió la carta de terminación de contrato por período de prueba.

“Lo único que dijeron fue que ellos no podían darme esa información, si no la dan ellos entonces quién”, dijo el ahora desempleado.

Sobre el polémico tema la empresa aseguró que la cancelación del contrato, no obedeció a la reacción que el vigilante tuvo frente al presunto hurto cometido en las casetas, sino a las múltiples faltas contempladas en el reglamento interno de trabajo, en el contrato laboral y en el código sustantivo de trabajo, las cuales según la compañía, son razones suficientes para prescindir de sus servicios. 



Fuente: Villavonoticias.com

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