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Sídney (Australia) (EFE).- Nueva Zelanda investiga este miércoles la misteriosa causa del rebrote de COVID-19, tras 102 días sin infecciones locales y haber cantado victoria contra el virus, con la hipótesis de que mercancías congeladas importadas podrían ser el origen de cuatro contagios detectados la víspera.

«Estamos trabajando duramente para encajar las piezas de este rompecabezas para saber cómo se infectó esta familia», indicaron las autoridades.

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