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NUEVA YORK, EE.UU. – La hambruna es uno de los problemas que la pandemia de coronavirus ha acentuado en todo el mundo, indicaron varias agencias humanitarias de las Naciones Unidas, entre ellas la Oficina para la Coordinación de Asuntos humanitarios, (OCHA por sus siglas en inglés).

Según Jens Laerke, vocero de esta organización con sede en Ginebra, Suiza, en los últimos meses la crisis alimentaria se ha acentuado.

“Estamos viendo un gran aumento en el número de personas que mueren de hambre, que podrían llegar a unos 270 millones para fin de año. El plan tiene una cantidad de alrededor de 500 millones de dólares para la prevención del hambre», dijo Laerke a la Voz de América.

Esos fondos son parte del Plan de Respuesta Humanitaria Global para COVID-19 que fue lanzado en marzo para asistir a 63 países vulnerables en el mundo con una petición inicial de 2 mil millones de dólares, de los cuales solo se han recaudado mil 700 millones. Sin embargo, la necesidad ha crecido y hoy piden a la comunidad internacional más de 10 mil millones de dólares para el mismo plan.

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 Elisabeth Byrs, del Programa Mundial de Alimentos, hace notar con voz de alarma, que le preocupa lo que pueda pasar en América Latina y el Caribe donde según esta agencia de la ONU más de 50 millones de personas sufren de hambre. 

“Todos debemos actuar ahora; si no, seríamos peligrosamente miopes. El costo de la inacción contra la seguridad alimentaria y otras consecuencias de la pandemia crecerá exponencialmente a menos que la combinación correcta de ayuda de auxilio y recuperación se implemente rápidamente y a escala”, advirtió Byrs.

Por su parte, David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, dijo a la VOA que si esto sucede afectará la migración, la política y tendrá un coso incalculable

“Si no lo manejamos bien, veremos inanición masiva, hambruna, migración masiva, desestabilización política y el costo de eso es miles de veces más que si lo enfrentamos bien desde sus primeras etapas», aseguró Beasley.

El director ejecutivo del Programa de Mundial de alimentos, se refirió con especial preocupación a la situación de Venezuela donde el porcentaje de su población que enfrenta el hambre pasó de el 2.5% entre 2010 y 2012 a 31.4% entre 2017 y 2019.

 

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