Publicidad

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, instó el martes a los aliados de la OTAN, Grecia y Turquía, a continuar las conversaciones para poner fin a la disputa sobre fronteras marítimas lo antes posible.

Grecia y Turquía, en desacuerdo sobre una variedad de temas, acordaron reanudar las conversaciones exploratorias sobre sus reclamaciones marítimas en el Mediterráneo oriental luego de semanas de tensiones. La eventual fecha para el inicio de las conversaciones no han sido anunciadas hasta el momento.

«Esperamos que estas conversaciones puedan continuar de manera seria», dijo Pompeo después de reunirse con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, en la isla de Creta.

Pompeo se encuentra en un viaje de dos días a Grecia tras el aumento de la tensión regional sobre los recursos energéticos.

Las tensiones aumentaron el mes pasado después de que Ankara enviara su barco de prospección sísmica Oruc Reis a aguas en disputa, escoltado por cañoneras, para trazar un mapa del territorio marítimo de cara a una posible perforación de petróleo y gas, luego de un acuerdo marítimo entre Atenas y El Cairo que enfureció a Turquía.

El tema será debatido durante una cumbre de la Unión Europea el 1 y 2 de octubre próximos. Se esperan posibles sanciones contra Turquía, que están exigiendo los gobiernos de Chipre, Grecia y Francia.

Atenas y Ankara acordaron reanudar las conversaciones exploratorias sobre las fronteras marítimas «en el futuro», con Estambul como sede. Las conversaciones se interrumpieron en 2016 después de 60 rondas que progresaron poco durante 14 años.

«(Los) alentamos a que reanuden la discusión de estos temas lo antes posible», dijo Pompeo.

Pompeo, quien también visitó el lunes la ciudad de Tesalónica, en el norte de Grecia, dijo que la región del Mediterráneo oriental debería proporcionar una base para la seguridad energética.

El secretario de Estado argumentó que Estados Unidos apoya los esfuerzos de Grecia para diversificar las rutas y suministros energéticos y agregó que Rusia era una influencia desestabilizadora en la región.

(Con información de Reuters)

Publicidad