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Protagonistas de Cumbre de las Américas: Siria, Venezuela, corrupción y TLC

El conflicto en Siria agravado por los ataques de misiles de EE.UU., el Reino Unido y Francia acaparó el último día de la VIII Cumbre de las Américas en Lima, Perú.

Los gobernantes de la región llamaron al diálogo a las naciones implicadas para evitar una escalada que ponga en riesgo la paz mundial.

El vicepresidente de EE.UU. Mike Pence, quien viajó a Lima cuando el presidente Donald Trump canceló a último minuto su participación debido a las tensiones con Siria, dijo que Estados Unidos y sus aliados enviaron un “mensaje claro al régimen sirio: no tolerarán armas químicas contra inocentes, mujeres y niños”.

Pence pidió una respuesta unida al hemisferio para dejar claro al gobierno sirio que “no aceptaremos estos ataques barbáricos ni ahora ni nunca”. También agradeció el apoyo del primer ministro canadiense Justin Trudeau y del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, con quienes se reunió en la mañana.

“Siempre apoyaremos las acciones para castigar el uso de las armas químicas y buscar su erradicación, pero también hacemos un llamado a la paz”, había dicho poco antes Santos, cuyo país es uno de los más fieles aliados de Washington en la región.

El presidente de México,Enrique Peña Nieto también pidió que se ponga fin al uso de “estos instrumentos de tan crueles consecuencias”, “a través del derecho internacional”.

Peña Nieto se reunió al margen de la Cumbre con el vicepresidente Pence y con el premier canadiense Trudeau, con cuyos países su gobierno renegocia el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, TLCAN. Preguntado por periodistas sobre esas negociaciones, Pence dijo que cree que está cerca un acuerdo.

Bolivia, Cuba y Venezuela han condenado los ataques del sábado a Siria.

El presidente brasileño Michel Temer, instó a buscar “soluciones duraderas basadas en el derecho internacional”. Perú, anfitrión de la Cumbre dijo que su gobierno está trabajando para buscar una solución política al conflicto.

La crisis humanitaria, social y política en Venezuela, que Estados Unidos dijo iba a enfatizar en la Cumbre para buscar una solución y presionar al régimen de Nicolás Maduro a volver a la democracia, no encontró consenso entre los países asistentes para ser mencionado en la declaración final del encuentro hemisférico.

El documento llamado “Compromiso de Lima”, que no tiene poder vinculante, se centró principalmente en las medidas a tomar para luchar contra la corrupción. Se trata de 57 puntos para una mayor transparencia, para acabar con los sobornos, enjuiciar a los culpables y adoptar una política de cero tolerancia contra los corruptos.

Sobre Venezuela, 16 países, incluido EE.UU. firmaron un documento para continuar en la búsqueda de una solución regional a los problemas del país sudamericano.

No obstante, los jefes de estado y de gobiernos participantes dejaron clara su preocupación por la crisis humanitaria de Venezuela y llamaron a unirse para buscar una solución regional a la misma, así como exhortaron a Maduro a aceptar la asistencia internacional.

El regreso a la democracia con elecciones libres, la participación de la oposición y la liberación de presos políticos también fue enfatizada por la mayoría de naciones asistentes.

El vicepresidente Mike Pence, que el viernes se reunió con líderes opositores venezolanos y prometió más sanciones contra el régimen de Maduro, así como ayuda adicional para los refugiados venezolanos en naciones del continente, dijo que “EE.UU. no descansará hasta que se restablezca la democracia en Venezuela y que el pueblo venezolano recupere su derecho a la libertad”.

El mandatario colombiano Juan Manuel Santos, manifestó su firme deseo de ayudar al pueblo venezolano como lo ha venido haciendo su gobierno hasta ahora, pero prometió “seremos implacables con ese régimen opresor que tanto daño está haciendo no solo a Colombia sino a toda la región”.

Al igual que la administración Trump, Canadá, Argentina y Chile, Colombia también anunció que no reconocerá las elecciones de mayo 20 convocadas por Maduro, si no hay participación de la oposición.

El primer ministro de Canadá denunció la violación de los derechos humanos en Venezuela y dijo que es completamente inaceptable la situación que viven los venezolanos. Justin Trudeau pidió a la OEA trabajar unida para lograr que Venezuela vuelva a la democracia.

El presidente Mauricio Macri, de Argentina, pidió a Maduro dejar de negar la realidad y aceptar la ayuda internacional para superar la crisis humanitaria que también calificó de insostenible.

El presidente chileno Sebastián Piñera, denunció la falta de legitimidad de las elecciones convocadas por Maduro. Dijo que en Venezuela no hay independencia de poderes, ni respeto a los derechos humanos o a la democracia.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto dijo que su gobierno seguirá realizando esfuerzos diplomáticos para ayudar a resolver la crisis de Venezuela.

Al margen de la Cumbre, el senador republicano por Florida, Marco Rubio, dijo que aunque no se logró consenso para incluir un punto de acción sobre Venezuela en la declaración final del encuentro, hay un compromiso entre los países de la región para buscar una solución a la crisis humanitaria venezolana.

Rubio indicó que a fines de mayo habrá una reunión de la OEA en México a nivel ministerial para ver qué se puede seguir haciendo como región para seguir apoyando la democracia en Venezuela y sobre todo para tratar la crisis humanitaria.

El senador de Florida dijo que se están buscando mecanismos para hacer llegar donaciones a través de un esfuerzo regional.

Entre las voces disidentes estuvo el mandatario boliviano Evo Morales, quien alertó contra una “falsa lucha contra la corrupción” que esconde la intención de “derrocar a gobiernos legítimos”.

Su punto fue apoyado por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien prometió que su país no aceptará chantajes de Estados Unidos, y que aunque no desea confrontación, no negociará ni cederá ninguno de sus principios.

Rodríguez y Morales también urgieron a la libertad del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien recientemente se entregó a la justicia de su país para cumplir una condena de 12 años en prisión por acusaciones de corrupción.

A la VIII Cumbre de las Américas asistieron 15 de los 34 países del hemisferio. Entre los gobernantes no asistentes, estuvieron Donald Trump de EE.UU., Raúl Castro de Cuba y Nicolás Maduro de Venezuela, quien no fue invitado al encuentro.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, se regresó el jueves a su país tras confirmarse el asesinato de dos periodistas y su conductor del Diario El Comercio, de Quito, uno de los más importantes de la nación, quienes habían sido secuestrados por guerrilleros rebeldes de las FARC en la región limítrofe de Ecuador con Colombia, donde habían acudido para hacer una entrevista.

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