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Washington (EFE).- Las protestas en Mineápolis (Estados Unidos) por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de policías se recrudecieron  con enfrentamientos y saqueos, mientras crecen los llamados al arresto del agente responsable del crimen.

En plena pandemia, miles de personas regresaron a las calles por segundo día consecutivo en una serie de protestas que incluyeron escraches (actos de repudio) en las viviendas del policía que asfixió a Floyd con su rodilla y del fiscal del condado.

También incluyeron enfrentamientos con la Policía, que disparó gases lacrimógenos y balas de goma en varios puntos de la ciudad, así como el saqueo a unos grandes almacenes Target y a una licorería, y el incendio de una tienda de autopartes. El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, que  anunció el despido de los cuatro agentes implicados en la muerte de Floyd, pidió el arresto del responsable.


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