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RUSIA Y ESPAÑA: ¡UNA TORTURA FÍSICA CON SABOR A VODKA!

EL PARTIDO MÁS “FRÍO”, TENSO Y TÁCTICO DE LOS OCTAVOS NECESITÓ DE ALARGUES, DE LA “CUARTA MODIFICACIÓN” Y DE LOS LANZAMIENTOS DESDE EL PUNTO PENAL PARA RESOLVER EL CLASIFICADO…

Rusia, con Akinfeev como reencarnación de Lev Yashin bajo los tres metales, se impuso 4-3 sobre España en la definición desde el punto y se clasificó este domingo, en contra de todo presupuesto, a los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018.

Tras igualar 1-1 en los 90 minutos oficiales y en los 30 suplementarios, rusos y españoles debieron migrar hacia el lunar del área para resolver su destino.

Toques fríos…

España hizo con la pelota una sinfonía de toques durante el primer período, pero sólo hasta tres cuartos, donde Rusia instalaba sus tropas, cerraba las fronteras e impedía que la melodía se regara por las estepas.

Y si bien la Roja empezó a resolver la historia desde el amanecer del juego, su profundidad era de centímetros y su elaboración carecía de chispa para detonar la retaguardia o para alterarle el ritmo cardíaco al portero Akinfeev.

Sin preludios en la portería enemiga, España fue premiada con un gol del cual no tuvo la culpa. La pelota de Asensio viajó al área y allí, hecho un nudo con Jorge Ramos, Ignashevic desvió el impacto del ibérico y la guardó en su propia red. Autogol, 1-0 (11’)

En media hora, los números ociosos indicaban parte de lo que sucedía en la grama del estadio Luzhnikí: 231 pases de España, 58 de Rusia.

En la España sin Iniesta, espectador desde el banco, Isco trataba de tejer la ofensiva. Y aunque sus guayos se desgastaron tocando la pelota, nada útil afloró frente a la cueva del local que, a esta altura, no parecía enterarse de su eliminación.

Apenas en el minuto 35 los rusos se sacudieron de su sempiterna frialdad. Golovin, desde el perímetro, acomodó la pelota a milímetros del horizontal. De Gea apenas pudo persignarse.

Ellos, amos del espacio durante la Guerra Fría, se lanzaron de nuevo a la conquista de la luna. Centro al área, salto de Piqué, impacto en la mano. El holandés Kuipers esperó los consejos desde el VAR y señaló el punto penal. Dzyuba engañó a De Gea. Gol, 1-1 (41’)

Clima bajo cero…

España quiso agregarle picantes a su paella en el despegue del segundo tiempo. Logró subir su línea ofensiva hasta la zona íntima de los rusos.

Allí, Jordi Alba, en jugada de comedia y definición con el ombligo, intimidó a Akinfeev (46’)

El juego era un vaso de vodka saturado de hielo que transpiraba frío. Se desarrollaba según el propósito de Stanislav Cherchesov: cortina de hierro en defensa, bloque de 3 o de 5 según el “clima”, y apuesta por la “contra” ante una España que retrocedía mal.

Cherchesov movió sus fichas mientras Fernando Hierro ni parpadeaba. Todo sucedió en 15 minutos. Zhirkov se fue y entró Granat (46). Samedov dijo adiós, ingresó Cheryshev (60’). Y el último cartucho: Dzyuva, el guerrero solitario de las estepas, dio paso a Smolov (64’).

Hierro, tarde, se enteró que Sancho Panza esperaba órdenes. Andrés Iniesta pisó la grama, se fue David Silva. Los españoles gritaron ¡ole! en el cemento del Luzhnikí (67’). Apurado, agitó el segundo cambio. Dani Carvajal relevó a Nacho, con molestias físicas (69’)

Nada pasaba en las porterías. Akinfeev leía a Tolstoi bajo la sombra de sus tres metales y De Gea a Cervantes, mientras reposaba en el montículo del punto penal.

Iniesta, con un remate que chocó en los guantes de Akinfeev, y réplica de Aspas, quien había ingresado por Diego Costa, electrizó las graderías. Camino del alargue, España estuvo a punto de romper la balanza (84’)

A pesar del 1-1, España había hecho de la posesión –más del 80 por ciento- un trabajo de desgaste que se insinuaba desequilibrante para los tiempos extras. Ambos rivales habían quemado sus tres cambios. Les quedaba el cuarto, según nueva norma, para los alargues.

Alargue 1

El paisaje mostraba la imposibilidad de Rusia para arrimarse a De Gea. Y la intención de España de resolver el dilema antes de los cobros desde el punto penal.

Isco y Carvajal buscaron a Aspas en el área. La bola no llegó a su destino (91’). Koke, con un remate desviado, se sumó a la ofensiva (96’). Asensio también apretó el gatillo. Bloqueó Akinfeev (99’)

Cherchesov estrenó la norma del cuarto cambio en tiempos extras. Erokhin reemplazó a Kurzyaev, casi entre calambres (97’). Hierro también aireó sus líneas. Rodrigo por Asensio (103’)

Alargue 2

Akinfeev, inspirado por el espíritu de Lev Yashin, enfrentó a Rodrigo y le ganó el duelo. Un segundo remate de Carvajal fue desviado por un zaguero local (108’). Los rusos se frotaban las manos. El empate era mucho más que una conquista…

Los españoles reclamaron tiro penalti. El juez holandés no se intimidó. El partido ahora se trasladaba a las definiciones desde los 11 metros (114’)

Desde el punto penal…

España (3)                                                      Rusia (4)

Iniesta             (Gol)                            Smolov            (Gol)

Piqué               (Gol)                            Ignashevic       (Gol)

Koke                (Tapó Akinfeev)          Golvin             (Gol)

Ramos             (Gol)                            Cheryshev       (Gol)

Aspas              (Tapó Akinfeev)

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