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SEUL, COREA DEL SUR – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice que está abierto a otra reunión cumbre con el líder norcoreano Jim Kong Un, a pesar de que Pyongang no da señales de estar interesado en reactivar las estancadas pláticas.

Trump hizo sus comentarios el martes en una entrevista con Greta Van Susteren, de Gray Television.

«Entiendo que quieren reunirse y podríamos efectivamente hacerlo”, dijo Trump. “Lo haría si pensara que sería beneficioso”.

Cuando Van Susteren, también contribuidora de la Voz de América (VOA), preguntó si Trump consideraba que tal reunión sería beneficiosa, Trump respondió: “Probablemente, tengo una muy buena relación con él, (así que) posiblemente lo sería”.

Corea del Norte ha dicho en dos ocasiones esta semana que no está interesada en más pláticas con Estados Unidos, insistiendo que otra reunión cumbre sólo serviría para beneficiar la situación política doméstica de Trump.

“Hablando explícitamente una vez más, no tenemos intención de sentarnos cara a cara con Estados Unidos”, dijo Kwon Jong Gun, un funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano, en un artículo publicado por la agencia noticiosa oficial.

El sábado, el veterano diplomático norcoreano, Chow Son Hui, dijo que no hay ninguna necesidad de sentarnos cara a cara con Estados Unidos , ya que éste no considera un diálogo con Corea del Norte sino como una herramienta para manipular su crisis política“.

A inicios de este mes, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, dijo que le gustaría ver que Trump y Kim sostuvieran otra reunión antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre.

El tema muy posiblemente surgirá cuando el secretario de Estado adjunto, Steve Biegun se reúna en Seúl con líderes surcoreanos para discutir como reactivar las estancadas pláticas nucleares.

Hablando el miércoles tras reunirse con su contraparte surcoreana, Lee Do-hoon, Biegun restó importancia a las recientes declaraciones provenientes de Corea del Norte.

“Yo no recibo instrucciones del viceministro (norcoreano) Choi Son Hui, ni del embajador John Bolton”, el ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, quien recientemente publicó un libro crítico de los acercamientos de Trump con Corea del Norte, dijo Biegun.

El mes pasado, Biegun dijo que una reunión en persona antes de las elecciones era muy improbable, en parte por las preocupaciones por el coronavirus. El miércoles, no habló de las posibilidades de una reunión cumbre.

Algunos analistas han cuestionado si Trump tiene otras prioridades; a sólo cuatro meses de las elecciones, Trump va atrás en las encuestas frente a Joe Biden, su rival demócrata. Corea del Norte no está siendo un tema central en el debate electoral estadounidense.

Sin embargo, si Trump pudiese revivir las pláticas con Corea del Norte, podría resaltar lo que funcionarios de la Casa Blanca habían proclamado en el pasado como un emblemático logro de política exterior de Trump.

Pláticas estancadas

Trump y Kim se reunieron por primera vez en junio del 2018 en Singapur, donde firmaron una breve declaración prometiendo “trabajar por la completa desnuclearización de la Península coreana”.

Aunque la declaración fue menos sustancial que algunos acuerdos anteriores entre Corea del Norte y Estados Unidos, muchos analistas y funcionarios esperaban que el estilo de Trump y Kim condujera a posteriores avances en las negociaciones bilaterales.

Las esperanzas eran altas en febrero del 2019, cuando Trump y Kim se reunieron por segunda vez en Hanoi, Vietnam. Pero esa cumbre terminó abruptamente luego que los dos líderes fracasaran en alcanzar un acuerdo sobre cómo vincular el alivio de las sanciones con pasos para desmantelar el programa nuclear de Corea del Norte.

En junio del 2019, Trump y Kim se reunieron brevemente en la zona desmilitarizada que separa las dos Coreas. En octubre, ambos bandos sostuvieron pláticas de trabajo que fracasaron rápidamente. Corea del Norte ha boicoteado las discusiones desde entonces.

Corea del Norte está molesta con Estados Unidos por su negativa a relajar las sanciones y ofrecer garantías como parte de un proceso paulatino de desnuclearización. La administración Trump quiere que Pyongyang se comprometa de entrada a renunciar a todo su programa de armas nucleares.

Fuertes lazos

Trump ha insistido repetidamente que su relación con Kim continua siendo fuerte y ha presentado su cercanía a Kim como una victoria, aún cuando Corea del Norte ha reiniciado sus pruebas de misiles de corto alcance y realizado otras provocaciones.

«Sólo para que entiendas, han sido cuatro años que no hemos estado en guerra. Casi cualquier otro habría estado en guerra. Yo me llevo bien, hablamos, y veamos qué pasa. Pero hemos hecho un estupendo trabajo y no hemos recibido el crédito que nos merecemos”, le dijo Trump a Van Susteren.

Desde que Trump y Kim iniciaron sus pláticas, Corea del Norte se ha abstenido de hacer pruebas nucleares o pruebas de misiles de largo alcance. Según algunos cálculos, Corea del Norte actualmente tiene suficiente materiales para unas 40 bombas nucleares.

Al preguntársele sobre la continuación de las actividades de armas nucleares por parte de Corea del Norte, Trump respondió:

“Bueno, tendremos que ver. No hay entrega, etcétera, etcétera, como ustedes saben. Todavía no. Y en algún momento podría haberla. Y tendremos que tener discusiones muy serias y pensamientos sobre eso, porque podría haber algún momento en que algo vaya a pasar”.

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