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Documentos bancarios filtrados indican que varios de los bancos más grandes del mundo permitieron el movimiento de unos 2 billones de dólares en actividades fraudulentas o sospechosas, incluyendo lavado de dinero para grupos criminales y terroristas.

Los llamados “FinCEN Files” consisten en más de 2.000 Reportes de Actividad Sospechosa, o SARs por sus siglas en inglés, enviados por entidades financieras al Departamento del Tesoro estadounidense, alertando a las autoridades de posibles actividades criminales de 1999 al 2017. Los archivos fueron filtrados a la página web Buzzfeed y compartidos al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

Los documentos indicarían que el gigante inglés HSBC transfirió unos 80 millones de dólares en fondos fraudulentos mediante movimientos a través de Estados Unidos hacia Hong Kong como parte de un esquema fraudulento, a pesar de haber recibido advertencias de las autoridades estadounidenses.

Los documentos también indican que el banco estadounidense JP Morgan Chase movió 1.000 millones de dólares a través de una cuenta en Londres que luego se descubrió pudo haber sido de Semion Movilevich, un jefe de la mafia rusa que sigue en la lista de los más buscados del FBI.

La firma alemana Deutsche Bank es acusada de transferir fondos de lavadores de dinero vinculados con grupos criminales y terroristas. Un portavoz del banco, Joerg Eigendorf, dijo el lunes que dichas transacciones “eran todas históricas”.

 “Lo que se está reportando ahora no es nuevo, no para nosotros ni para nuestra autoridad supervisora. Todo ha sido procesado y examinamos con detenimiento, todo. Pero lo más importante, hemos hecho enormes inversiones en este sector para el cumplimiento desde el 2015”, dijo Eigendorf a los periodistas.

Dos venezolanos en reporte de «actividades sospechosas» en banca internacional

Los venezolanos Alejandro Ceballos Jiménez y Samark José López Bello, y la constructora brasileña Odebrechet aparecen en el informe de transacciones sospechosas de dinero en la banca internacional.

Las instituciones financieras Standard Chartered y Bank of New York Mellon también aparecen en varias ocasiones en los documentos filtrados. Todos los bancos involucrados dicen que han cumplido plenamente con las leyes y regulaciones.

“Empezando en 2012, HSBC se embarcó en una jornada multianual para renovar su capacidad de combatir el crimen financiero en unas 60 jurisdicciones. HSBC es hoy una institución mucho más segura que lo que era en el 1012”, aseguró la institución financiera británica en un comunicado.

Los precios de las acciones de HSBC cayeron más de un 5% el lunes tras la publicación del reportaje, con otros bancos también reportando pérdidas en el precio de sus acciones.

Standard Chartered dijo que “asume de forma extremadamente seria la responsabilidad de combatir los crímenes financieros”.

JP Morgan señaló: “Hoy, miles de empleados y cientos de millones de dólares son dedicados a apoyar a las agencias de cumplimiento de la ley y los esfuerzos de seguridad nacional”.

“Como un prestigioso miembro de la comunidad bancaria internacional, cumplimos plenamente con todas las leyes y regulaciones aplicables, y ayudamos a las autoridades en el importante trabajo que realizan”, sostuvo Bank of New York Mellon. 

La política británica también está bajo la lupa.

Según los documentos, Lubov Chernukhin, una ciudadana inglesa de origen ruso ha donado 2,2 millones de dólares al Partido Conservador desde el 2012. La filtración de documentos “FinCEN” revela que su esposo fue secretamente financiado por Suleyman Kerimov, un oligarca ruso actualmente objeto de sanciones por parte de EE.UU. y con vínculos al presidente Vladimir Putin. Las donaciones de Chernukhin fueron legales, según sus abogados, quienes dicen que el dinero no tiene ningún vínculo con el Kremlin.

Si las entidades financieras comunicaron sus sospechas, cabe preguntarse por qué no se detuvieron las transacciones.

Tom Keatinge, quien encabeza el Centro para el Estudio del Crimen Financiero y Seguridades, de la Royal United Services Institute (RUSI), le dijo a la VOA que es muy difícil para los bancos detectar actividad criminal.

“La forma en que me gusta visualizar esto es: imagina que estás parado en una esquina en la calle Oxford en Londres, una importante área comercial. Y alguien dice, ‘necesitas identificar a alguien que ha estado robando o está apunto de ir a robar’ ¿Qué tan fácil sería eso?», explicó el experto.

La lucha contra el lavado de dinero y la corrupción centran la visita de delegación de EE.UU. a Panamá

Durante su visita al país centroamericano Robert O’Brien reiteró su apoyo a Panamá con asistencia para hacer frente a la pandemia del COVID-19.

Keatinge dice que el sistema global adoptado para reportar actividad financiera sospechosa no es apto para su objetivo. 

“Medio millón en Inglaterra, varios millones cada año en Estados Unidos de Reportes de Actividad Sospechosa son presentados por bancos y otros, como contables. ¿Y qué hacen las autoridades con toda esa información? Obviamente no pueden examinar cada uno de esos archivos”, opinó.

“Creo que la única cosa por la que Estados Unidos puede ser felicitada es por su disposición para perseguir a los tipos malos, particularmente a aquellos que están fuera de Estados Unidos, debe decirse. Eso es extraño alrededor del mundo”, agregó Keatinge.

Inglaterra ha sido criticada por no hacer lo suficiente para combatir el crimen financiero. El grupo anti-corrupción Transparencia Internacional estima que unos 100.000 millones de dólares de dinero sucio pasan por Londres todos los años.

“Si quieres lavar dinero sucio, entonces Inglaterra tiene todas las herramientas que necesitas”, dijo Keatinge. “Tiene las firmas de abogados, tiene los bancos mundiales, tiene los centros financieros offshore, tiene los bienes raíces en que invertir tu dinero, tiene las escuelas privadas en que gastar el dinero”.

Keatinge considera que, a pesar de los alegatos de los bancos, la actividad financiera criminal se sigue produciendo a gran escala y los gobiernos y las instituciones financieras deben hacer mucho más para erradicarla.

 

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